Un lugar para la mamá y sus bebés
 

Un poco antes de que nazcan los bebés (sobre el 20º día de gestación, por ejemplo), hay que preparar la jaula para la futura mamá. Nosotros, personalmente, la preparamos antes, entre el día 12 y 15. Para que ella se vaya acostumbrando, haciendo el nido y que nosotros podamos vigilar su estado, alimentación, y así que ella este tranquila para el momento del parto.

 
Con, o sin sus amiguitas, o el papá?
Si la futura mamá tiene amigas, se podría dejar con ellas. Las demás ratas, incluso pueden ayudar a la madre para lavar a los bebés y vigilarlos (cuidado! que a veces, aunque la madre tolere que nosotros, humanos, toquemos a los recién nacidos, las otras ratas no forzosamente estarán de acuerdo!). Pero la jaula está, raramente, adaptada para los bebés... y los incidentes entre la mami y sus compañeras pueden salir mal. Otra solución similar, es que la futura mamá comparta la jaula de maternidad con una de sus amigas. Son soluciones arriesgadas que sólo se pueden aceptar estando seguros del todo que tanto la madre, como la/s compañera/s sean muy sociables y no se vayan a llevar mal, tanto antes, como después del parto!
 
Para el padre, es más complicado, aunque se ocupe muy bien de los pequeños, puede refecundar a la madre justo después del parto. Una hembra puede volver a tener el celo más o menos 12 horas después del parto. Además, el hecho de que esté un macho adulto con los bebés, puede acelerar la madurez sexual de las hembras. Ya se han dado casos de hembritas preñadas con 1 mes, porque las han dejado con papá! Y la solución de castrar al macho, después del apareamiento, no es válida, porque las reservas de espermatozoides siguen viviendo en los conductos hasta casi dos meses después!
 
Tanto un caso, como en el otro, puede que las cosas no se pasen muy bien, así que por seguridad, es mejor isolar a la futura mamá, que esté tranquilita con sus bebés. Esto disminuye también los riesgos de canibalismo, pelea entre ella y otras hembras, etc.
 
La jaula de maternidad
 
Hay varios tipos de jaulas que no están muy mal.
 
- La primera opción es una jaula de plástico, que tiene una puerta-reja, en la parte superior. Los bebés no se pueden hacer daño con los barrotes, el plástico es una buena protección contra las corrientes de aire, y la puerta de la superficie permite una buena ventilación.

- La otra opción, son las jaulas con barrotes, con espacios estrechos. Tiene mayor ventilación, pero es menos protectora contra las corrientes de aire, y también los bebés pueden "pillarse" en los barrotes.

En cualquier caso, hay que quitar todos los objetos que haya dentro. Nada de ruedas, nada de túneles, etc. Sólo quedan dentro la pipeta del biberón (que estará enganchado por fuera) y el comedero. Hay que prever una jaula amplia, si los bebés van a estar dentro hasta que se vayan de casa. En cuanto hayan crecido, que tengan los ojos abiertos y empiecen a explorar, se pueden añadir los juegos (rueda, túnel, etc.)
 
Personalmente la mejor opción que hemos visto (aunque tengamos las dos), y probado, es la jaula de PMMA (polimetilmetacrilato, dicho de otra manera más popular: Plexiglas). Mejor protección contra las corrientes de aire y sin "trampas" (pequeños espacios donde se puedan meter los bebés).
Más adelante, cuando los bebés vayan creciendo (sobre las 2-3 semanas), se puede añadir una jaula de barrotes, por encima. Ahí la madre podra subir cuando se vea "agobiada" por sus pequeños, en la edad que la empiezan a perseguir, saltar encima, mordisquearla, etc. y en cuanto los bebés sean más grandes, también les puede servir como area de juego.
 
Cuidado con ciertas jaulas! algunas tienen orificios para pipetas, o para tubos (las grandes de hamster, por ejemplo), pueden ser peligrosas! los bebés pueden quedarse pillados en dichos agujeros o lastimarse con ellos! No aconsejamos, las jaulas de hamsters, que son muy pequeñas.
 
   
Opción 1:
La jaula en PMMA. Con el biberón por fuera para que no lo puedan roer y no lo tiren. La gran puerta en la parte superior. Buena protección contra las corrientes de aire, y los bebés no se pueden lastimar con barrotes. Se puede fácilmente añadir otra jaula por encima, para cuando los bebés esten más espabilados, para que la madre se pueda isolar y que los pequeños puedan trepar.
Opción 2:
La jaula con barrotes, pero, como se puede apreciar en la foto, esta forrada con reja metálica, con cuadritos muy pequeños, por los cuales los bebés no pueden meter la cabeza. Tiene un piso alto antes de llegar a los barrotes. Los pequeños, mientras no sean suficientemente grandes, no dan alcanzado los barrotes, así, una vez esa edad ya no se lastiman y empiezan a trepar por ellos. El biberon está por fuera, pero como el espacio de la reja es muy estrecho, las ratitas no lo dan roído.
 
Las jaulas tienen que ser grandes, como para que los bebés crezcan dentro (para dar una idea: las de los ejemplos tienen más de 60 cm de largo).
 
 
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