Conclusión
 
Las ratas han sabido captivar nuestra atención como mascotas, y muchos criadores se concentran en estos animalitos más que antes. Muchas veces aparecen variedades nuevas, cuando estos cruzan triples, quadruples, o a veces más genes recesivos. Hoy en día los criadores consiguen hacer la variedad que quieran, haciendo diferentes cruces, pero aunque no parezca, les supone un gran esfuerzo, mucho tiempo y dinero.
Hace sólo 5 años aún no había burmeses, ni ratas merle, ni tricolor. La genética no es cosa simple y si uno quiere ser criador, tiene que comprender y saber predecir, no tiene ningún sentido criar por criar. Un buen criador tiene un objetivo concreto y, por supuesto, puede predecir lo que habrá en cada camada.