El principio de la rata doméstica
 
Al principio, la gente que tenía ratas, ratones, ardillas, y otros pequeños mamíferos como mascotas, datan de posiblemente varios miles de años. Pero la rata doméstica, tal y como la conocemos hoy en día es de mediados de 1800, cuya origen empezo en Inglaterra. El cazador de ratas, Jack Black, de la reina Victoria, tenía el trabajo de controlar la infestación por este pequeño mamífero. Estaba pagado para matar a las ratas, pero durante los años que llevaba con su empleo, aprendió que una rata valía más viva que muerta. Las empezó a vender a la gente que se las tiraba a los perros, para las peleas. Las apuestas se hacían sobre "cuantas ratas podía matar el perro en cuestion", o "que perro mataba más de ellas". Era un divertimento popular, al igual que lo eran las peleas de perros contra osos, toros u otros perros.
Las ratas atrayeron más gente excéntrica, y Jack Black no fue ninguna excepción. Conocía la importancia de la imagen que había que darle al público y llevaba en su vestimenta algunas figuritas de ratas de metal. También fue uno de los primeros (el más importante) en criar sus propias ratas para los fosos (peleas). Algunos escritos relatan que también tenía algunas, criadas en un ambiente sociable, para venderlas como mascotas. Nadie lo sabrá exactamente, pero lo seguro es que entre las que criaba había ratas albinas. La primera albina registrada fue capturada por Jack, el mismo, en un cementerio. Esto fue el principio de la selección para las ratas domésticas.
 
 Página siguiente