Cómo acostumbrar una ratita a nosotros
   
Ratas con problemas psicológicos:
 
Llegamos, por último al caso más difícil de adaptación.
Los problemas psicológicos suelen derivar de traumas graves que no han sabido resolverse o han permanecido durante bastante tiempo, enfermedades (como un ataque cerebral, por ejemplo) y, la mayor parte de estos problemas, la consanguinidad. Esto último es uno de los mayores problemas que hay con las ratas (tiendas, macrocriaderos e incluso criadores que crian entre familiares). Obviamente, cuanto mayor grado de consanguinidad haya, mayor será el problema… Mucha gente infravalora la gran relevancia que tiene esto, no sólo a nivel genético sino a nivel de carácter y de adaptación.
 

Para que os hagais una idea de lo que significa tener una rata así, os voy a contar un caso. La rata en cuestión, procede de un macrocriadero del sur de España. Cuando su dueña la cogió, con unos dos meses, era miedoso pero sin más. Cuando llegó a la adolescencia su carácter cambió por completo, volviendose agresivo con sus compañeros, con los cuales llevaba varios meses, y su dueña. Mordió varias veces a su dueña y atacaba a sus compañeros; a uno de ellos lo dejó sin una pata, que el veterinario tuvo que terminar la amputación del miembro para que pudiese hacer una vida más o menos normal, ya que la rata se la había dejado completamente desgarrada; a otro le mordió en el pene y tuvo una gran infección, que por suerte se pudo controlar; a la dueña, bajaba desde el piso más alto de la jaula para morderla, en cuanto está abría la puerta para darles de comer o mismamente para sacarlos de paseo, y se volvía a subir otra vez al piso más alto tras haberlo hecho.
Por miedo a que le matase sus otros machos, hubo que separarlo y tenerlo solo, ya que no admitía otra compañía. Tras varios análisis y pruebas, el veterinario le dijo que todo se debía a un ataque cerebral que originó ese cambio en su comportamiento. Finalmente fue sacrificado, porque empezó a sufrir, ladeando la cabeza y teniendo ataques epilépticos.

 

Con este ejemplo no queremos asustaros ni deciros que todas serán así, ese es un caso extremo. Hay muchas ratas, por desgracia, que tienen trastornos psicológicos, ya sea por enfermedades o consanguinidad, y algunas de ellas se terminan adaptando sin mucho problema, aunque guardan sus "cositas raras". Muchas veces los problemas psicológicos se muestran como "lelitud" o algo cercano al autismo, que son ratas que conviven bien con nosotros, y otras ratas, aunque puede haber algunos momentos en los que desvaría y actúa de forma extraña, pero no necesariamente son "malos".

 
En estos casos, se debe determinar el tipo de comportamiento de la rata, y si tolera la presencia humana o no. Claro que siempre debemos intentarlo todo, pero en casos extremos no hay mucho que se pueda hacer… :-(